El verano es una de las estaciones en las que debemos prestar mayor atención al cuidado de nuestro cabello, ya que está expuesto a una serie de condiciones medioambientales extremas que pueden perjudicar su apariencia y su salud. El calor, la exposición continuada al sol, el agua del mar o el cloro hacen que nuestro pelo sufra, se dañe y adquiera un aspecto desmejorado, sin brillo y poco atractivo.
Son muchas las mujeres que sueñan con lucir una melena bonita, densa y sana, pero conseguirlo no es tarea fácil. Al igual que cualquier otra parte de nuestro cuerpo, con los años el pelo envejece, se vuelve más fino y adquiere un aspecto más apagado. Además, el crecimiento se vuelve más lento, con lo que disminuye la cantidad.
Por ello, tener y mantener una buena melena requiere de una serie de cuidados y atenciones especiales que protejan nuestro cabello y todas las zonas implicadas en su bienestar y crecimiento.
Aunque es bueno mantener estos cuidados durante todo el año, nuestros expertos aconsejan dedicarle unos mimos extras en verano. Tanto el frío del invierno como el calor del verano son agresiones externas para el tallo piloso que hacen que el cabello se haga más quebradizo, encrespado y con un peor aspecto global».
– Los rayos UVA. Son especialmente nocivos para la cutícula, que es la parte más externa que protege el cabello. Su radiación desgasta el pelo, lo vuelve quebradizo y le quita brillo.
– El sol y el calor. Dañan las fibras de queratina que hay en el tallo del cabello.
– El agua de las piscinas. El cloro y el sulfato de cobre presentes en el agua de las piscinas resultan nocivos para las fibras capilares y alteran su color, especialmente en melenas de colores claros.
– El agua del mar. La sal también puede modificar o alterar el color del pelo. Además, lo reseca dándole un aspecto debilitado y pobre.
Hoy día existen diferentes productos de cuidado específico para el cabello que pueden ayudarnos a protegerlo de los distintos factores adversos del verano. Además de usar productos de higiene e hidratación, la doctora Amalia Pérez Gil, dermatóloga del mismo centro, nos ofrece 8 reglas básicas para cuidar el pelo en verano:
Es fundamental cubrirse la cabeza con gorros, pañuelos, pamelas o gorras al exponerse al sol no solo por su efecto en el aspecto del pelo, sino también porque puede causar un tipo de alopecia muy llamativa y repentina conocida como efluvio telógeno.
Según nos explican desde el equipo médico de Dermatología del Hospital Quirónsalud TenerifeEste enlace se abrirá en una ventana nueva, esta pérdida de cabello puede ocurrir a los dos o tres meses tras una exposición solar importante. Esto es muy frecuente en las personas con alopecia androgenética, que se caracteriza por disminuir la densidad del cabello, de modo que el cuero cabelludo se encuentra menos protegido frente a los rayos del sol y se pueden ver manchas más oscuras a causa de la exposición solar.
Otro posible efecto secundario tras exponerse a los rayos del sol es la aparición de queratosis actínicas, que son lesiones costrosas y de color amarillo, en las personas de más de 50 años diagnosticadas con ese mismo tipo de alopecia. «Son lesiones muy frecuentes por la alta incidencia de radiación ultravioleta y deben ser tratadas por un dermatólogo dado el riesgo que tienen de malignizar con el paso del tiempo», aconsejan nuestros expertos.
Así que no lo dudes y este verano ¡protege tu pelo!