Cabello Shu Uemura o cómo las japonesas cuidan su pelo
En Japón, todo maquillador es también peluquero. En un país donde el equilibrio estético es clave, estas dos disciplinas complementarias no se entienden por separado. Esta adoración por el respeto y la armonía que posee la cultura japonesa es responsable directo de la extraordinaria atención que las mujeres del país tienen sobre su piel y cabello.

Apasionadas por la cosmética
Invierten una media de 136 euros anuales, el mayor gasto per cápita a nivel mundial-, las japonesas deben su belleza a numerosos factores : poseen un mayor índice de colágeno en la piel, viven en un clima húmedo, poseen una alimentación baja en grasas y rica en proteínas, gesticulan poco y, sobre todo, se ponen en manos de los mejores profesionales para unir lo mejor de la naturaleza y la vanguardia.
En el Olimpo de los maestros de la belleza nipona destaca la figura de Shu Uemura (1928- 2007), quien supo aunar su formación tradicional japonesa con su experiencia en el mundo Occidental, concretamente en Los Ángeles. El maestro japonés revolucionó el mundo capilar al introducir elementos del maquillaje para el cabello, por ejemplo, un desmaquillante rico en aceites para limpiar la melena. Debido al contacto con las culturas de oriente y occidente, su filosofía es aplicable para las mujeres de todo el mundo.
Inspirándose en la tradicional ceremonia japonesa del té
El maestro Shu Uemura, decidió crear unos salones específicos para realizar ceremonias de belleza a sus clientas. Shu Uemura Art of Hair es ahora el legado de todo su conocimiento que continúa renovando, siguiendo su máxima: «La tradición es un proceso continuo de innovación». En estos espacios el tratamiento personalizado es otro pilar fundamental de su éxito. Allí se encuentran productos con ingredientes únicos y aceites preciosos como el aceite de camelia.
Para fomentar este espíritu innovador, se creó Master Shu Internacional, donde los estilistas a competición muestran sus propuestas más vanguardistas. Este año, Amparo Carratalá profesional del salón Toni & Guy ha ganado el segundo premio con una espectacular propuesta en la que plasma, precisamente ese encuentro entre Oriente y Occidente clave en la historia de Shu Uemura. Con propuestas patrias como la suya, queda verificado que es posible adaptar todo lo bueno del método del maestro nipón a tu salón y a tu casa, por su puesto.
«Lo que más me atrae de la cultura de la belleza japonesa es la naturalidad de los japoneses, la serenidad que se respira por la calle y su filosofía de vida en general, todo eso te hace sentir bien en su entorno», explica Amparo Carratalá. «Estéticamente tienden a hacerse más permanentes y aclarar el cabello, a grandes rasgos: o lo decoloran mucho con colores fantasía o lo mantienen natural…. En general, lo que buscan las japonesas es hidratación constante para mantener el brillo y un ph equilibrado, pero los cuidados y las necesidades son muy similares tanto en España como en Japón «.