Ya sea para cambiar de look o para ocultar las canas, teñirse el cabello es una práctica recurrente para muchas personas; para tener el resultado deseado en ocasiones no es suficiente con elegir un buen tinte, por lo que existen varios trucos que se pueden aplicar para que el color dure más y así no volver al salón de belleza en un buen rato.
Existen evidencias del uso de tintes para cambiar el color de la cabellera que se remontan a culturas antiguas como los egipcios –que usaban la henna-, los griegos y los romanos –quienes usaban plomo-.
Los primeros tintes para el cabello como los conocemos hoy en día datan de la primera década de 1900; con el paso del tiempo fueron evolucionando para adaptar ingredientes sintéticos a sus fórmulas.
Actualmente existen dos tipos de tintes que son los más comunes:
Los tintes para el cabello permanentes son los más usados para cubrir canas o cambiar el tono; funcionan con la combinación de un agente oxidante y uno alcalino –amoniaco- para decolorar el cabello y que el tinte penetre.
Si quieres que tu tinte para el cabello dure más tiempo y no tener que regresar con el estilista en poco tiempo, estos sencillos consejos para después de teñirte son tu mejor opción.